Llevo leyendo a Agatha Raisin desde el principio de la saga.
Es un personaje divertido, curioso y ante todo extravagante.
Sinopsis oficial:
Agatha Raisin se nos casa. ¡Y ni más ni menos que con el hombre de sus sueños! Pero un momento: el karma tiende a no alinearse en favor de nuestra Agatha… Aquí hay gato encerrado. O no: un marido del que no se divorció. O peor aún: un cadáver por el que tendrá que responder...
Por fin Agatha ha conquistado al apuesto, atractivo y enigmático James Lacey. Y no solo eso: va a llevarlo al altar. Solo un par de cosas podrían desinflar una felicidad tan gorda... Los vecinos de Carsely tienen la mosca detrás de la oreja con la boda de Agatha: ¿por qué en lugar de casarse en la iglesia del pueblo se va a la oficina del registro civil de Mircester? Porque la funcionaria de Mircester es vieja, sorda y despistada, así que podría esquivar el papeleo y las preguntas sobre su verdadera condición… Y es que solo Agatha sabe que no hay ninguna evidencia de que el borrachuzo de Jimmy Raisin haya muerto. ¡Solo Agatha sabe que está a punto de cometer bigamia! Lo que no se imagina es que algunas fuerzas oscuras están confabulando contra ella…
El día de la boda Jimmy aparecerá vivito y coleando. Agatha, histérica, se lanzará a estrangularlo con una mano; con la otra intentará retener sin suerte a su amado James Lacey... Pero ahí no acaba el lío: ¿a quién acusarán de homicidio cuando al día siguiente encuentren el cuerpo sin vida de Jimmy Raisin?
Impresión personal:
Comienzo diciéndoos que al ser este el quinto libro de la saga es inevitable que esta reseña
contenga spoilers… Estáis avisados.
Agatha va a celebrar, por fin, su boda con su amado James
Lacey. Está inquieta porque no puede evitar recordar a Jimmy Raisin, su primer
marido, del que no sabe nada desde
que le dejó hará veinte años. El problema viene cuando el día de la boda Jimmy aparece allí, así de sopetón. La
boda se frustra y una indignada Agatha amenaza a Jimmy. Lo peor está por venir.
Al día siguiente Jimmy es asesinado.
A ver, tengo dos
opiniones contrastadas con esta novela. Por un lado me ha gustado, me ha divertido (como siempre)
y me lo he pasado bien leyéndola. Siempre con una sonrisa en los labios… Pero
por otro lado, los clichés se repiten en
todas ellas. Agatha está siempre detrás de James, este no la hace caso,
pero luego sí, a pesar de su tira y afloja se ponen a investigar juntos,
siempre se meten en líos, Roy engañará-ayudará a Agatha, y Agatha sufrirá su vaivén
emocional… y siempre Agatha acaba en peligro de muerte.
Es decir, me gusta
porque me divierte, pero me da la sensación de que no sé si en algún momento me acabaré cansando de ella. Es una
contradicción…
En fin, Agatha, como siempre, intentará resolver el asesinato.
En este caso con más razón aún, debido a que ellos serán los principales
sospechosos. Sus labores de
investigación siempre son extrañas, porque no resuelven el caso por sus
grandes dosis de inteligencia u observación, sino por una serie de casualidades
o porque el asesino decide deshacerse de alguno de ellos.
Pero es cierto que me
lo paso bien leyéndola. Siempre hay algo que me hace sonreír, y en el fondo
también es un pequeño homenaje a la vida de los pequeños pueblecitos de
Inglaterra.
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| Imagen tomada de Ultrabit.com |
En definitiva, una novela que se lee en un suspiro, con
unos personajes divertidos y sencillos, un crimen “blanco” (no sé por qué poner
como título la boda sangrienta porque
no hay sangre por ningún lado…), que viene muy bien para desengrasar de novelas
con más enjundia.

























