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viernes, 3 de julio de 2026

Nuestra Señora de París de Víctor Hugo

Nuestra Señora de París / Víctor Hugo ; ilustrado por Benjamin Lacombe ; traducción y notas de Carlos R. de Dampierre. — [Zaragoza] : Edelvives, D. L. 2013. — 2  v. (241 , 385 p.) ; 28 cm. 

Con esta maravillosa obra ilustrada por Lacombe, os traigo una nueva reseña que viene a engrosar la lista de obras de la versión libre del reto Todos los clásicos grandes y pequeños VII, premisa libro ilustrado. Y qué maravillosas ilustraciones.

Sinopsis oficial:

La novela más famosa de Victor Hugo, verdadero icono del romanticismo, presentada en una magnífica edición ilustrada. Un relato entre el drama y la epopeya, pintoresco y poético a la vez, llevado por la extraordinaria sensibilidad parisina de su autor. Una sensibilidad compartida por el ilustrador Benjamin Lacombe, que explora en esta obra la época medieval y se deleita ofreciendo su interpretación personal de un imaginario que, en medio del bullicio y los clamores, ha forjado tres personajes de leyenda: Esmeralda, mujer fatal; Frollo, archidiácono maldito; Cuasimodo, jorobado y tuerto, de gran corazón. Y, como telón de fondo, una imponente catedral.

Impresión personal:

Uyuyuy, que no me había leído yo la sinopsis esta que os traigo (tomada de la famosa página web de compras). No estoy para nada de acuerdo con lo de "Esmeralda, mujer fatal". Una mujer fatal es una mujer consciente de su belleza que se aprovecha de ella para manipular a los hombres. Y Esmeralda es una joven inocente e ingenua que no es consciente de su belleza y no la utiliza para nada. Una mujer fatal es activa y Esmeralda es una víctima de todo ello. 

Nos vamos a encontrar la historia de tres personajes sobre los que sobrevuela el amor, cada uno con unas características diferentes, que están entrelazados entre sí y con otros personajes de la historia creando un tejido mucho más imbricado entre sí. Y como telón de fondo y con una importancia similar a la de los personajes, la catedral de Nuestra Señora de París.

Los primeros capítulos, y diría que casi todo el primer volumen, está dedicado a presentarnos a los personajes (Gringoire, el archidiácono Frollo, su hermano Jehan, Quasimodo, que ha sido adoptado por Frollo, Esmeralda y su cabrita Djali, el capitán Phoebus, los mendigos, etc.), pero también habrá un par de capítulos dedicados a hacernos una descripción pormenorizada de París y la catedral. Utilizados por Víctor Hugo para concienciar a sus conciudadanos de la importancia de las obras arquitectónicas góticas que en su época estaban casi abandonadas Reconozco que aunque al principios estos dos capítulos me gustaron por la belleza de la prosa del autor, hubo un momento en que casi, casi, me llegaron a abrumar.

Los personajes son intensos todos ellos, y las relaciones que se establecen entre ellos son, en algunos casos, enfermizas. Como os decía antes, yo veo en esta novela distintos tipos de amor: el amor puro, generoso y desinteresado que siente Quasimodo por Esmeralda, que solo mira por su bien y su felicidad; el amor obsesivo y enfermizo del archidiácono, que hace que abandone sus principios y su moral, el amor erótico y egoísta de Phoebus y el amor ingenuo e infantil que siente Esmeralda, que se ha enamorado por ser salvada por el capitán y sobre todo por la belleza de este. Con ello también apreciamos que en muchas ocasiones nos fijamos en el exterior de las personas sin mirar en su interior, y que también muchas veces, no coinciden ambos aspectos.

Como decía más arriba, los personajes son intensos, exagerados en sus sentimientos, pero será esa intensidad lo que los hará inmortales. Es una obra completa y compleja en que conoceremos todos los estratos sociales, habrá también un par de capítulos en que saldrá el rey. Y ello profundizará en la narración al hacernos apreciar esos contrastes.

La belleza de la narración de Víctor Hugo se complementa a la perfección con las preciosas ilustraciones de Benjamin Lacombe que acompañan a la perfección a la narración.

Una obra genial, ya sabéis que en casos como este siempre digo que lo que cuento aquí es mi opinión personal y no una crítica a la obra con un final dramático para la mayoría de los implicados que no debéis dejar pasar.




martes, 27 de febrero de 2024

Indiana o las pasiones de madame Delmare de George Sand

Indiana o las pasiones de madame Delmare / George Sand. — Formato digital.

Tenía esta novela en el kindle desde hacía muchísimo tiempo, así que ahora por fin, me he puesto con ella y os la traigo hoy para el reto de Todos los clásicos grandes y pequeños V, nivel 1, clásico publicado inicialmente con seudónimo.

Sinopsis oficial:

Narra la historia de una bella joven, casada por conveniencia con un coronel retirado, que se enamora de un apuesto aristócrata en la Francia de principios del siglo XIX.

Apasionante novela que narra la historia de Indiana, una bella e inocente joven obligada a contraer un matrimonio de conveniencia con el señor Delmare, un estricto y anciano coronel ya retirado. La joven e infeliz esposa vive una existencia anodina en una rica mansión de provincias hasta que se enamora perdidamente del apuesto Raymon de Ramière,un aristócrata frívolo y aparentemente encantador que subvierte toda su existencia. La inconstancia en los sentimientos de Raymon y su engañosa personalidad harán tambalear el corazón de madame Delmare entre la indignación y una atracción imposible de dominar, poniendo en peligro su honor. La novela, abordando temas como el adulterio y la desigualdad de género, esconde una súplica apasionada por un cambio en las injustas leyes matrimoniales de la época.

Impresión personal:

Indiana es una joven criolla que vive con su marido, el señor Delmare, antiguo coronel, un ser un tanto misógino y autoritario. Con ellos vive el señor Raph Brown, primo de Indiana, que cuida de su bienestar ya que Indiana tiene una salud delicada.

Un día, debido a un incidente en su casa de campo relacionado con su criada y compañera de la infancia, Noun, Indiana conocerá a Raymon Ramière, un joven narcisista, ególatra y egoísta que vive el momento y solo para satisfacer su placer. Raymon se quedará prendado de Indiana y comenzará su galanteo.

Indiana, joven e inocente, sin nadie que le haya demostrado nunca su amor, o simplemente interés, caerá rendida a sus pies.

La trama será un constante tira y afloja en la relación de los diversos personajes: el marido, que aunque es muy celoso acabará siendo amigo de Raymond; Ralph que se huele lo que ocurre, pero aún así intenta proteger a Indiana;  Raymond que hoy te quiero y mañana no e Indiana, que a pesar de mostrar frialdad en los momentos más tibios de Raymond nunca dejará de interesarse por él.

El estilo de la autora me ha resultado penoso, en ocasiones, me daba la sensación de que se enrollaba demasiado, utilizaba demasiada "literatura", demasiada pasión en las demostraciones de afecto que intercambiaban los personajes.

Por otro lado, George Sand quiere mostrarnos cómo en esa época una mujer no era libre de disponer de su vida, sus decisiones o de su futuro. Cómo dependía de los hombres a los que estaba atada y cómo si quieres ser libre de ese yugo debes renunciar a las convenciones sociales.

Es un enfoque diferente al adulterio de los que he conocido en lecturas anteriores, Alves y cía (me gustó mucho cómo resuelve el autor esta historia), Anna Karenina (entiendo el proceder de la época) y Madame Bovary (nunca empaticé con la perspectiva de la protagonista). Esta historia está más cercana a Alves y Cía, sin el toque cómico de esta historia, y junto con esta, son las que más me han gustado a la hora de enfocar este tema.

Los personajes están muy bien desarrollados, qué os voy a decir, y me gusta la evolución que acaban teniendo, aunque tarden demasiado para mi gusto.

En definitiva, una nueva perspectiva del adulterio que me resulta refrescante por el interesante final.




viernes, 23 de septiembre de 2022

Madame Bovary de Gustave Flaubert


Madame Bovary / Gustave Flaubert ; prólogo de Mario Vargas Llosa ; traducción de Mercedes Noriega ; ilustraciones de Fernando Vicente. — Madrid : Tres hermanas, 2020. — 484 p. : il. col. ; 26 cm.

Por fin he podido acabar este libro, y es que comencé a leer antes del verano, y como fui intercalando otras obras se me ha ido retrasando. Con él vuelvo al reto de Todos los clásicos grandes y pequeños III, en la premisa de Clásico prohibido en algún momento de la historia.

Sinopsis oficial:

Madame Bovary, del francés Gustave Flaubert, es un clásico de la literatura del siglo XIX, ilustrado en esta ocasión por Fernando Vicente y traducido por Mercedes Noriega. Quién mejor que Mario Vargas Llosa, del que se conoce su entusiasmo y pasión por esta novela y sus personajes, podía prologar esta obra maestra; él, que descubrió Madame Bovary en los cines o, al menos, así él lo recuerda. De eso se trata, de que sea esta la edición que el lector recuerde, la de una novela que en origen se publicó por entregas, en la Revue de Paris desde el 1 de octubre de 1856 hasta el 15 de diciembre del mismo año; y en forma de libro, en 1857. Como escribe Mario Vargas Llosa en su prólogo: «En Madame Bovary ocurren tantas cosas como en una novela de aventuras ―matrimonios, adulterios, bailes, viajes, paseos, estafas, enfermedades, espectáculos, un suicidio―, solo que se trata por lo general de aventuras mezquinas».

Impresión personal:

A ver cómo os hago para contaros mis impresiones de este libro. Ante todo, y como siempre digo cuando reseño un clásico de la literatura universal no estoy haciendo un análisis de la obra ya que hay estudiosos mucho mejores que yo, lo que hago es daros mi impresión personal ante la lectura de este libro.

En principio, debo deciros que la obra no ha llegado a entusiasmarme. Me alegro de haberla leído, por supuesto, pero no es una obra que se vaya a quedar en mi corazón o que pueda decir que ha sido toda una revelación como fue, por ejemplo, Frankestein. 

La obra está dentro del llamado realismo francés y, debo deciros este estilo no es para mí. Los primeros capítulos están bien, pero luego llega un momento en que le da por describir escenas, paisajes y situaciones "ad limitem" y no veo una razón justificada para ello. 

Esos capítulos se me hicieron eternos, con lo cual acabé intercalando otras obras y aplazando un poco la lectura de esta.

Como curiosidad os cuento que al empezar a leer Un viaje de novios de Emilia Pardo Bazán encontré en el preámbulo de esta obra unos pensamientos de la autora gallega que reflejan muchísimo mejor que yo lo que sentí con este libro: "No censuro yo la observación paciente, minuciosa, exacta que distingue a la moderna escuela francesa; desapruebo como yerro artísticos, la elección sistemática preferente de asuntos repugnantes o desvergonzados, la prolijidad nimia, y a veces cansada, de las descripciones, y, más que todo, un defecto en que no sé si repararon los críticos; la perenne solemnidad y tristeza, el ceño siempre torvo, la carencia de notas festivas y de gracia y soltura en el estilo y en la idea..." "Estos realistas flamantes se dejaron entre bastidores el puñal y el veneno de la escuela romántica, pero, en cambio, sacan a la escena una cara de viernes mil veces más indigesta..." 

Creo que no hay mejores palabras para expresarlo.

Madame Bovary no me ha convencido. No he empatizado con la protagonista que me ha parecido una mujer inconformista a la que nada le satisface y que en cuanto consigue lo que quiere, ya no le hace feliz, lo desprecia y va buscando otra nueva fuente de felicidad. Desprecia a su marido, como si fuera un pobre hombre, y creo que el pobre por lo menos fue feliz mientras estuvo con ella.

Sí es verdad que es un personaje que puede llegar a ser rompedor para su época, una mujer que no se conforma con lo que tiene y busca la felicidad, pero es tan sumamente inconformista que se hace pesada.

Por otro lado,  tengo que comentar que la edición de Tres hermanas, a pesar de poseer las magníficas ilustraciones de Fernando Vicente, ha dejado mucho que desear. En el prologo me he encontrado fallos de corrección que no se han detectado, pero encima en un momento dado, y en un acontecimiento bastante importante (porque si hubiera sido en uno de esos enormes pasajes de descripciones me hubiera dado igual) se “comieron” unos cuántos párrafos y cuando pregunté por Twitter conseguí los párrafos que me faltaban por unas compañeras y no supe nada de la editorial… Errores que entiendo como humanos que somos, pero que si te avisan por lo menos deberían responder…

En fin, una obra que ha pasado por mis ojos sin pena ni gloria. No ha llegado a conmoverme, por lo menos Anna Karenina (homóloga en cuestión de trama) me gustó mucho más. Solo recordaré a Emma Bovary como ejemplo de inconformismo…