Recuerdos de un jardinero inglés / Reginal Arkell. — Formato digital.
Qué casualidad que
hace poco colgué una reseña de una obra con un formato y una estructura
parecida a esta. Adiós, señor Chips.
Pensaréis que no es casualidad ya que podría haberme organizado las lecturas de
tal forma que coincidieran, pero no, no lo hice. Fui leyendo según me apetecía
y al final surgió esta feliz serendipia. Y por supuesto forma parte del reto Todos los clásicos grandes y pequeños IV en sus dos versiones: Versión libre, clásico ambientado en un lugar en el que te gustaría vivir. Y con él inicio el Nivel 3, de la versión estandar, clásico con cuatro o más palabras en el título.
Sinopsis oficial:
Impresión personal:
Herbert Pinnegan es un niño huérfano que está destinado a
terminar trabajando en una granja. Pero a Hebert le gustan las plantas y las flores y al participar en un concurso de
jardinería una joven dama se acabará
fijando en él y le hará jardinero de
su mansión.
Así Herbert va a pasar más de sesenta años trabajando en el jardín de la señora Charteris bajo su dirección. Y gracias a ella conocerá los nombres en latín de las plantas, y sus conocimientos se verán ampliacos, pero también gracias a él la joven ama disfrutará en su lugar fresas tempranas o unas bellas flores azules que la dejarán maravillada.
Como os decía antes
me recuerda a Adiós, señor Chips, por
esa remembranza que harán ambos
personajes de su vida cuando ya están
en la vejez. Porque sí, será Herbert el que nos vaya contando su historia.
Se diferencian en el
ámbito en el que se circunscriben, uno en el de la educación y otro en el de la
jardinería.
Herbert comenzará siendo el joven Herbert, para pasar a ser el jardinero Pinnegan, el jardinero jefe, y finalmente el Viejo Yerbas. Y junto a ese paso del tiempo veremos el transcurso de las dos guerras mundiales y cómo afectará eso al jardín que cuida, ya que se quedará él como único jardinero debido a su cojera, un impedimento para la guerra.
Las peripecias de
Pinnegan serán divertidas, curiosas y
entrañables, le veremos crecer, enfrentarse
a sus subordinados cuando es ascendido, ser nombrado jurado en varios concursos florales y de jardinería, y
cómo el declive de la señora Charteris le puede dejar sin la influencia de su
benefactora.
Es una novela entrañable en la que, a
diferencia del profesor Chippins que comienza siendo un hombre serio y
taciturno para pasar a convertirse en un anciano respetado, querido y hasta
divertido, Herbert Pinnegan comenzará siendo un joven tímido e inseguro para acabar convirtiéndose en un jardinero muy
seguro, pero un tanto gruñón.
El personaje mejor
caracterizado, por supuesto, es su narrador y protagonista, los demás será ejes
sobre los que pivotará esta historia, junto con otro gran protagonista, por
supuesto, el jardín.
Si tenéis ganas de
leer algo relajado con una sonrisa en los labios esta es vuestra novela.





