Yumi y el Pintor de pesadillas / Brandon Sanderson ; ilustraciones de Aliya Chen ; traducción de Manu Viciano ; galeradas revisadas por Antonio Torrubia. — Barcelona : Nova, 2023. — 551 p. : il. col. ; 24 cm.
Qué voy a deciros, a estas alturas, de lo que es Sanderson para mí. Así que no creo que os sorprenda ver por aquí su tercera novela "secreta" (por cierto ya me agencié la cuarta en la feria del libro) y por si no tenía poco ahora mismo estoy leyendo la última de la saga Escuadrón de la que pronto os traeré reseña.
Sinopsis oficial:
Brandon Sanderson añade a su universo del Cosmere (compartido por las sagas Nacidos de la Bruma y El Archivo de las Tormentas) una nueva novela independiente que hará las delicias de los aficionados a la cultura popular asiática.Yumi viene de una tierra de jardines, meditación y espíritus, mientras que Pintor vive en un mundo de oscuridad, tecnología y pesadillas. Cuando de pronto sus vidas se ven extrañamente entrelazadas, ¿podrán dejar de lado sus diferencias y colaborar para descubrir los misterios de su situación y salvar sus respectivas comunidades de un desastre seguro?
Nota de Brandon:
«Llevaba años queriendo escribir una novela de fantasía protagonizada por personas que hacen trabajos normales para ellas, pero fantásticos para nosotros como lectores. Además, mi esposa me animó a añadir más romanticismo a mis historias. Cuando junté a dos personas cuyo trabajo le parece fantástico al otro, nació el relato de Yumi y el pintor de pesadillas.
Esta novela en particular fue un regalo especial para mi esposa, regalo que ambos estamos encantados de compartir ahora con vosotros.»
Impresión personal:
Yumi es una sacerdotisa ritual, una yohi-haijo, encargada de atraer los espíritus con su arte, apilar piedras, para poder hacerles peticiones que servirán para ayudar a que la vida en las poblaciones que visita sea más cómoda. Su mundo es un mundo de calor, el suelo quema y no se puede pisar salvo con zuecos que le alejen del calor, las plantas y los árboles ¡flotan en el aire! y ella no se pertenece a sí misma sino al mundo.
Pintor, Nikharo, vive en un mundo de oscuridad donde solo existen las líneas de hión (energía) de color azul y magenta, que son las que hace funcionar todas las máquinas de su mundo, un mundo muy tecnológico. Pintor es un "pintor de pesadillas" ya que en su mundo las pesadillas toman cuerpo y se vuelven reales atacando físicamente a las personas. Los pintores son los encargados de combatir contra ellas, pintándolas, antes de que se conviertan en pesadillas estables y destruyan las ciudades.
Esta novela se desarrolla en un mundo con tintes orientales, de hecho las ilustraciones (maravillosas) tiene un toque manga que ayudan a esta concepción, aparte de ser una preciosidad.
Aquí veremos lo difícil que es aceptar otras costumbres que no son las tuyas, abrir tu mente y pensar que lo de los otros también está bien y también vemos el tema del arte muy presente, ya sea como pintor de pesadillas como apilando piedras (que no parece, en principio, muy artístico). Todo ello aderezado además con la importancia de la meditación para poder centrarte en ello.
Yumi y Pintor, mezclados y obligados a vivir en el mundo del otro, tienen que llegar a acuerdos para poder "manejar" la situación, para no ponerse trabas mutuamente y poder descubrir qué se espera de ellos.
Como en Trenza, que también se desarrolla en el Cosmere y comparten narrador (ahora os hablo de él), no encontraremos grandes batallas o una magia legendaria o poderosa, encontraremos elementos sencillos y cotidianos como las pesadillas.
El narrador será Hoid, como en Trenza, pero en esta ocasión no ha perdido la memoria, por lo que no será tan loco como en dicha historia, y será el que nos desgrane lo que va sucediendo en cada momento. Los personajes son potentes, tiene evolución y crecimiento, aceptan sus errores y llegan a comprender el punto de vista del otro.
La tensión ira aumentando según vamos avanzando en la lectura para llega a un final apoteósico. Posteriormente tendremos un par de epílogos, para avanzarnos qué ocurre con los personajes, y aunque hay cierta información del epílogo que está bien hay un detalle que no me llegó a convencer, tiene un final más feliz que lo que había mostrado en final anterior (antes del epilogo) y a mí , que soy así de friki, me había gustado más ese primer final.
A pesar de ello la novela me ¡ha encantado! y la he podido disfrutar mucho más al hacerlo en compañía de mi querida Anabel Samani.
Si os gusta la fantasía no os podéis perder esta novela.























