El árbol de la nuez moscada / Margery Sharp; traducción de Raquel García Rojas. — Xixon, Asturies : Hoja de Lata, 2022. — 258 p. ; 21 cm.
Creo que fue el año
pasado cuando leí Cluny Brown de esta misma autora, también para el reto de MH.
Este año lo traigo para una premisa diferente. Todos los clásicos grandes y
pequeños IV, clásico ambientado en el periodo de entre-guerras.
Sinopsis oficial:
Tras la muerte de su joven marido en la Gran Guerra, Julia Packett decidió dejar a su hija Susan con su aristocrática suegra e irse a Londres a perseguir su sueño de ser actriz. Ahora, a sus 37 años y sin blanca, recibe una carta en la que Susan le anuncia sus planes de boda. Con un renovado espíritu maternal, Julia agarra sus escasos bártulos y viaja a Les Sapins, la preciosa villa alpina donde veranean la abuela Packett, Susan y Bryan Relton, el prometido. Una vez allí, comienza un impredecible festival familiar: la abuela persigue a Julia por toda la villa con sus recetas de repostería; Bryan parece más interesado en gastar las libras de su asignación que en generarlas y Julia se agota representando el papel de dama recatada para agradar a su perfecta y estirada hija. La llegada a Les Sapins de sir William Waring, tutor legal de Susan, será la deliciosa guinda que le faltaba a este disparatado pastel. Tras la igualmente alocada Cluny Brown (Hoja de Lata, 2020) Sharp nos deleita ahora con otra de sus elegantes comedias sociales, bajo cuya frescura y desenfado asoma también una evidente crítica a la encorsetada sociedad de su tiempo.
Impresión personal:
Julia Packett recibe una carta de su hija Susan a la que no ve desde que la dejó de pequeña al cuidado de sus abuelos paternos, unas personas más cultas y refinadas que ella. La carta es para solicitarle que vaya en su ayuda para convencer a su abuela de que la deje casarse sin esperar a su mayoría de edad. Julia es una persona desenfadada que vive al día, que disfruta de la vida y de sus amigos. Susan, por el contrario, es una joven fría, reservada, metódica, con poco humor, y una exquisita educación. Julia teme quedar en evidencia y tiene que convencerse, y recordarse constantemte, que debe comportarse como una “verdadera dama”.
Julia acude a Francia, donde se alojan Susan y su abuela, sin un duro en el bolsillo y sin saber cómo hará para volver a Inglaterra. La estancia de Julia con su familia va a ser todo un reto para ella.
Cuestión aparte es el prometido de Susan, un hombre de la misma calaña que Julia a la que ha calado desde su llegada allí, al igual que Julia le ha calado a él. Ambos deben disimular su forma de ser, pero que mientras Bryan lo tiene más fácil porque tiene conquistada a Susan, Julia está entre dos aguas, manejar e ignorar a Bryan y conocer más a Susan para poder acercarse a ella.
Para más inri, a mitad de la novela aparecerá el tutor de Susan, lord William, que vendrá a poner la guinda al pastel.
Esta es una novela amable y divertida en la que vemos cómo la pobre Julia debe ocultar su humor y su forma de ser ante esas dos personas que la conocen tan poco. Iremos viendo las peripecias de Julia, cómo intenta ganarse a Susan, cómo tiene que lidiar con el prometido de su hija y con el visitante inesperado.Los enredos en los
que se mete Julia son divertidos y refrescantes. Nuestra protagonista es un personaje fascinante y carismático, a pesar de sí misma, que se lleva todo el protagonismo de la historia.
Quizá, por ponerle una pequeña pega, el final es un tanto abrupto e inesperado, probablemente no tenía otra forma de terminarlo. Pero aún así es una novela que se disfruta muchísimo y que te deja con una sonrisa en los labios.

































