Hace unas semanas Susana Aguilera, la autora de esta obra,
se puso en contacto conmigo para darme a conocer su novela. A mí no me suelen
gustar las novelas chick-lit (antes me gustaba Sophie Kinsella, pero no su
serie Loca por las compras, esa ni de
cerca), y menos me gusta el chick-lit español (No culpes al karma por gilipollas, o las novelas de Rebeca Rus, no
me han gustado nada de nada) así que no estaba muy convencida sobre esta. Pero
como su precio en Amazon era asequible, menos de un euro, decidí comprarla…
ahora vienen mis impresiones.
Sinopsis oficial:
Ella es una mujer atareada, una mama curranta, a veces muy cansada, algo despistada, siempre luchadora, con buenos propósitos imposibles, que se mete en muchos líos de los que intenta salir airosa utilizando el humor. Y pase lo que pase ella será siempre divertida y positiva.
Descubre la filosofía de vida de Dorita y disfruta con este libro.
Impresión personal:
Dorita es una mujer
actual: ama de casa, madre de dos niños, esposa, trabajadora… y cuarentona.
Tiene una vida como la de cualquier mujer de su edad y de su época. Una vida
ajetreada en la que no para. Ir a trabajar, cuidar a los niños, la casa, etc. …
hasta que aparece en su vida un Adonis
de treinta y cinco años que la trae por la calle de la amargura. ¿Caerá Dorita
en la tentación?
Como veis, el tema es muy chick-lit y cuando lo empecé a
leer me dije: “ay madre, mal empezamos…” Pero al poco tiempo, quizá en el
segundo o tercer capítulo, me arrancó un
par de carcajadas… que ya es un punto a favor (no volví a soltar ninguna
más, pero ya llamó mi atención). Más adelante pensé: esta chica hace unas reflexiones muy moralizantes en algunos
momentos, pero bueno, tampoco hay nada malo en ello. Y al final acabé leyendo
sin prejuzgar para ver cómo se las ingeniaba Dorita con Víctor, el Adonis
oficial. No os voy a contar el final, jeje, ya sabéis que no soy de destripar
cosas, así que si queréis saber qué ocurre tendréis que leerla.
Analizando los aspectos negativos que le he visto, debo
comentar que necesita una buena
corrección ortotipográfica. Ya he leído en su blog que ella es de ciencias,
y en algunos aspectos se nota. Hay errores gramaticales, como poner infinitivo
por imperativo (parar por parad, callaros por callaos, etc.) No sé si es por
costumbre lingüística de la autora, reconozco que incluso algunos periodistas
de telediarios tienen esa mala costumbre, o es que es un recurso utilizado para caracterizar el lenguaje de la
protagonista. Si este fuera el caso hay que dejarlo más claro. Luego
encontramos que pone una coma y la siguiente palabra la pone en mayúscula, es
decir debería ser un punto que se ha cambiado por una coma, lo que demuestra
poca corrección como decía antes. Y también le ocurre que se fía mucho del
corrector de Word pero este no detecta fallos en palabras o expresiones que
existen en ambos casos, como por ejemplo, poner “a dios” cuando va a despedirse
de alguien. En fin, esto se soluciona poniendo más atención y revisando la obra
una y mil veces.
El aspecto positivo más remarcable para mí ha sido que no
he encontrado una protagonista “odiosa”, como me ha ocurrido con algunas de las
protagonistas de las obras comentadas más arriba. No es una tía extravagante que comete locuras por doquier para que
el libro sea divertido, sino que es una persona normal a la que le ocurren
cosas normales, o no, pero perfectamente creíbles. La protagonista es Dorita y
es la que está mejor dibujada, junto con Víctor, el compañero cañón. Los demás
personajes están creados para realizar una coreografía alrededor de Dorita.
El narrador es en
primera persona, así que todo lo veremos desde el punto de vista de Dorita.
Eso por supuesto nos acerca a sus reflexiones, sus temores y paranoias…







