Me compré este libro de Virginia Woolf
en la feria del libro. Estaba dudando entre este y Flush, pero la
librera me recomendó este así que me hice con él... Aparte de la traducción,
magnífica de Borges, era una edición ilustrada y últimamente me tiran mucho las
ediciones que nos aportan algo más...
Sinopsis oficial:
Un cuarto propio es un breve ensayo de Virginia Woolf sobre la condición femenina que se ha convertido en un icono de la literatura del siglo XX.
«No hay marca en la pared para medir la precisa estatura de las mujeres. No hay medidas que determinen las condiciones de una buena madre o el cariño de una hija, la fidelidad de una hermana o la capacidad de una ama de llaves», comenta Virginia Woolf en este ensayo, pero lo que también nos dice es que para escribir una novela una mujer tiene que tener un cuarto propio y comida caliente; en resumen, tener una vida propia e independiente.
Lejos de ser un alegato furibundo contra los hombres, Un cuarto propio es un elegante ensayo que ya en 1929 ponía sobre la mesa unos temas que aun hoy son objeto de debate, como la dependencia económica de la mujer con respecto al hombre, el cuidado de una familia y la figura de la mujer como musa inspiradora del artista pero con poca presencia en la práctica de la creatividad.
Este ensayo, publicado ya repetidas veces en España, se presenta ahora de forma nueva, en traducción de Jorge Luis Borges, con prólogo de Kirmen Uribe y espléndidas ilustraciones de la joven dibujante norteamericana Becca Stadtlander.
«La vida para todos nosotros, hombres y mujeres, es difícil, ardua: una lucha que no se acaba nunca y nos reclama mucho valor y fuerza. Bien mirado, lo que quizá nos reclame más que nada, siendo como somos criaturas hechas de vaguedades, es confianza en nosotros mismos.»
Virginia Woolf
Impresión personal:
En este ensayo Virginia Woolf hace
un estudio de las mujeres y la literatura. Nos explica, al comienzo
del mismo, que le pidieron que impartiera una conferencia sobre ese tema, y
ella empezó a plantearse qué significaba se le podía dar a esa cuestión. Así
que empezó a pensar en las múltiples interpretaciones que se
le podía dar a ese tema. Y a raíz de una "regañina" por andar por el
césped de campus de Oxforbrigde (cuando ella sabía que si hubiera sido un
catedrático le habrían dejado andar por él tranquilamente) decidió fijarse
en la invisibilidad de las mujeres en la literatura...
Comenzó a pensar en qué habría pasado si Shakespeare hubiera tenido una hermana que se
hubiera dedicado a la literatura. Estuvo especulado qué posibilidades
habría tenido en esa época de que la hubieran hecho caso, o incluso, que la
hubieran tomado en serio. Y a partir de esa base empezó a
"estudiar" las figuras de las mujeres a lo largo de los siglos... Qué posibilidades tendrían de que las
tomaran en serio, cuando el patriarcado estaba centrado en que la figura de
la mujer era débil, poco inteligente y además quería que siguiera siendo así...
Debo comentaros que aunque el libro me
ha gustado, como había visto un video del canal Los libros de Maria Antonieta, una booktuber, que analizaba
bastante bien esta obra, no ha llegado a
sorprenderme tanto como a ella...
Aun así encontramos perlas como esta:
"Supongan, por ejemplo, que los
hombres sólo figuraran en la literatura como amantes de las mujeres, y nunca
como amigos de los hombres, soldados, pensadores, soñadores, ¡qué pocos roles
en las piezas de Shakespeare podrían confiárseles!"
Ella opinaba que no es que los hombres
supusieran que la mujer era inferior a ellos, sino que ellos necesitaban sentirse superiores...
Después de leer el ensayo eres
consciente de la poca representación
de las mujeres en la literatura, tanto como escritoras como protagonistas...
El lenguaje
de Virginia en un tanto barroco y
rebuscado, aunque se entiende bastante bien a pesar de ello. Como pega a la
edición, y esto es algo personal, debo comentaros que no me parece viable la
comparativa de la literatura escrita por mujeres con la literatura vasca, que
hace el prologuista al principio. Al fin y al cabo las mujeres somos la mitad de la población y los vascos no sé qué
porcentaje tendrán pero desde luego no creo que lleguen a tanto. Solo puedo
aceptar la comparación en tanto en cuanto es por la "visibilidad",
pero no mucho más... En fin, como decía esto algo personal.


