La voz de Amunet / Victoria Álvarez. — [Barcelona] : Nocturna, 2019. — 712 p. ; 24 cm.
Como todos sabéis me encantó Dreaming Spires, en cambio Hojas
de dedalera, la primera novela de Victoria no llegó a gustarme el final.
Esta vez os traigo una novela ambientada en un lugar totalmente diferente a la
Inglaterra victoriana. ¿Creéis que me ha gustado?
Sinopsis oficial:
Egipto, 1799: Cuando el ejército de Napoleón Bonaparte se hace con el control de El Cairo, la banda de ladrones a la que pertenece Shaheen recibe el encargo de asaltar una antigua sepultura del Valle de los Nobles. Lo que Shaheen no sabe es que en esa tumba se encontrará con algo mucho más inquietante: el espíritu de la propia Amunet, atrapado durante más de tres mil años… y sediento de venganza.
Desde ese momento, sus existencias se entrelazan de manera inevitable en un juego de poder enmarcado en el entorno de Bonaparte, sustituyendo el azul del Nilo y el oro del desierto por el rojo derramado en las calles del París revolucionario.
Impresión personal:
La campaña de Napoleón en Egipto no solo descubrió multitud de datos sobre botánica, arqueología y demás ciencias sino que consiguió rescatar el alma aprisionada en su tumba de la egipcia, Amunet. En esta novela seguiremos la vida de cuatro personas en diferentes épocas: Khay y Amunet en el Egipto de la época de Akhenatón, el faraón hereje que llevó su corte al Egipto medio y construyó una nueva capital en medio de la nada, Akhetaton; y Gabriel y Shaheen en la convulsa época de la Revolución francesa.
A ver cómo me planteo la reseña de esta novela porque me
resulta difícil. En principio, como todas las novelas de Victoria Álvarez la documentación ha sido exhaustiva y
totalmente acertada. La ambientación también ha sido magníficamente recreada,
pero a mí me conquistó con su ambientación de la Inglaterra victoriana (partía, por tanto, de un nivel muy alto) y en esta novela he sentido la falta de ese ambiente lúgubre, gris y lluvioso de esa época. Por
otro lado le he sacado un par de
objeciones a su historia: una, el hecho de transcribir el nombre de Akhenaton como Amenofis, cuando este es el
nombre griego (la transcripción fonética de lo que ellos oyeron), cuando
hubiera sido más correcto poner su nombre egipcio Amenhotep IV (ya que además utilizó
muy correctamente su nombre de faraón: Nefer Jeperura waenra) y por otro lado
comentar que este faraón tuvo con su Esposa Real, Nefertiti, seis hijas y no
siete, como comenta la autora en su novela. Meritesamun es un recreación de Victoria, imprescindible para la novela desde luego, pero inexacto
históricamente hablando y algo que no ha aclarado en ninguna parte. Hubiera
agradecido una nota histórica para las personas que no tiene ese dato. En fin,
peguiguerías diréis, pero ya sabéis lo
tiquismiquis que soy, y sobre todo
con el Antiguo Egipto.
Una vez comentadas estas pequeñas manías de egiptóloga aficionada pasaré a comentar la novela.
Me han gustado mucho
las historias paralelas, los capítulos dedicados a cada uno de los personajes y
sus diferentes épocas, el desarrollo de la trama, la caracterización de cada uno de los protagonistas de la novela, su
carácter, su desarrollo y su búsqueda. Pero no me ha gustado el final. Me ha parecido un tanto decepcionante. Hay un momento, antes del final de Amunet, que me
parece apoteósico, pero el final final... no sé, demasiado romántico,
demasiado poco acorde con la proposición que plantea en el prólogo de la
novela...
Aún así es una novela muy bien desarrollada, muy bien ambientada, con unos personajes bastante interesantes, y probablemente, para muchos de vosotros con un final a vuestro gusto. Así que os animo a que os internéis en ella y comprobéis si sois tan peguigueros como yo.



