Había leído muy buenas reseñas sobre esta novela. Aúna
misterio, arqueología, investigación, etc. Así que tenía muy buenas
expectativas puestas en ella. Ay, lo malo de las expectativas…
Sinopsis oficial:
Impresión personal:
Ángela Blanco es doctora en Biología y trabajadora del
CSIC. Un día recibe una notificación por parte de sus jefes para que colabore en una investigación que aúna
científicos de varios países y que se realizará en Italia. La investigación
trata de esclarecer los restos de tres
santos cristianos, y contará con el beneplácito del Vaticano. Junto a
Ángela la investigación correrá a cargo de Teo Valdés, eminente antropólogo;
Olivier Bountry, francés y biólogo como Ángela; y Francesco, un cura italiano
que es un reconocido arqueólogo. La investigación que realizarán les llevará a
viajar a El Cairo, París… y desde luego no será como ellos esperaban.
Ante esta sinopsis la novela pinta bastante bien. Pero debo
deciros ya desde el principio que a mí
me ha decepcionado y aburrido. La primera parte de la novela trata de la
investigación que realizan sobre los cuerpos de los santos mártires, toma de
muestras, estudios de ADN, investigación de laboratorio en realidad. En esta
primera parte surgirá, cómo no, una historia de amor. Pero esta historia de
amor me ha parecido bastante infantil
por la actitud adoptada por parte de la protagonista. Como se inicia muy rápido
tiene que haber un desencuentro, pero la excusa que utiliza la autora es lo que
me parece infantil.
Luego, la novela comienza a tener esa parte de misterio en
la que siempre aparecen implicados ciertos elementos a los que no les interesa
que las conclusiones se lleven a cabo. Sobre esta parte tampoco puedo decir
maravillas. A mí me ha parecido un poco simplista, incluso la actitud de “los
malos” en una ocasión en concreto que no quiero detallar para no cometer un
spoiler. No ha conseguido engancharme ni mantenerme pegada a la silla.
El final, que pretende ser trepidante, me ha pillado ya
cansada y por tanto no me ha llegado a tocar la fibra.
También debo decir que he encontrado fallos tipográficos que deberían haber sido revisados con más
cuidado. Y un fallo argumental: la
protagonista se supone que es bióloga. Bueno, pues en un momento de la trama
aparecen unas plantas y ella le pregunta al otro biólogo qué son… No sé si la
autora pretende informarnos a los lectores de lo que son, pero si es así
debería haber usado otro recurso porque con ese deja un poco mal a la
protagonista, o incluso a ella misma, porque parece que no recuerda que su
personaje es doctora en biología…
Vamos que si estáis leyendo esta reseña os habréis dado
cuenta que la novela no ha sido santo de
mi devoción. No he encontrado nada en ella que consiguiera mantenerme
pegada a sus páginas, más bien ha sido al contrario, he tenido unas ganas
tremendas de acabarla de una vez.
Y no se puede decir que sea una mala novela, simplemente
que a mí no me ha gustado; no sé si la he pillado en mal momento o simplemente
no hemos llegado a conectar.



