Las arenas cantarinas / Josephine Tey ; traducción de Pablo González-Nuevo. — A Coruña : Hoja de Lata, 2022. — 261 p. ; 22 cm.
Este es el último libro de Josephine Tey y me da mucha pena no tener más libros de esta mujer por descubrir. Con esta novela cumplo la premisa de Libro que forme parte de una serie o que su personaje principal aparezca en varios libros del nivel 4 del reto Todos los clásicos grandes y pequeños VII.
Sinopsis principal:
De baja por fatiga mental, nuestro elegante inspector Alan Grant, de Scotland Yard, viaja rumbo a Escocia para disfrutar de unas fugaces vacaciones en la granja de su prima Laura. Sus planes no van más allá de pescar en compañía de su primo pequeño Pat, experto en cebos monstruosos, tomarse la obligada «copita de antes de cenar» con Laura y su marido Tommy o esquivar con disimulo a las variopintas candidatas solteras que su prima acostumbra a hacer desfilar ante él. Sin embargo, en el tren nocturno que lo conduce a su retiro, un hombre aparece muerto en un vagón. Tentado por las enigmáticas líneas de un poema garabateadas por el difunto en un periódico, Grant no duda en zambullirse en este inesperado caso, cuyo rastro lo conducirá hasta las remotas Hébridas Exteriores y más allá de los confines de la gris Britania. No hay médico ni nervios que puedan frenar el instinto policial de este afable y certero inspector… Las arenas cantarinas es el quinto y último caso de Alan Grant, un misterio en el tren lleno de ingenio y humor británico, obra póstuma de una de las damas más singulares y entretenidas de la Edad de Oro de la ficción detectivesca.Impresión personal:
Nuestro querido inspector Alan Grant está en horas bajas, sufre de ansiedad o como dicen en la novela, una crisis nerviosa, por lo que decide ir a Escocia a casa de su prima Laura a descansar. Durante el viaje en tren y cuando ya se va a bajar encuentra al revisor intentando despertar a un pasajero, Grant le dice al pasar que no se moleste que está muerto. La cosa se queda así. Y se reúne con el marido de su prima y gran amigo suyo, Tommy, que le recoge en coche. Durante el trayecto Grant lo está pasando mal por estar encerrado en un sitio tan pequeño y consigue llegar al final del viaje de milagro. Al llegar a la casa se da cuenta de que se llevó sin querer el periódico del muerto, el Signal, y en él encuentra en un poema escrito por la mano del difunto sobre "arenas cantarinas"
Alan llega a Clune la casa familiar de Laura y Tommy y allí conocerá al hijo de ambos, Patrick, o Pat. El primer día se centra en estar con la familia, pero al día siguiente, se acuerda del pasajero del asiento B7 y se pregunta si habrá salido algo en los periódicos. La información aportada señala que es un pasajero francés que parece que se emborrachó y se golpeó con el lavado lo que le produjo la muerte.
Grant seguirá su estancia en casa de su prima pescando y relajándose, pero no podrá evitar pensar en el pasajero B7 y lo ocurrido. Por ello se pondrá en contacto con su sargento, Williams, y le pedirá información sobre lo ocurrido y también se trasladará a una de las islas de las Hébridas para intentar saber si es allí donde hay unas "arenas cantarinas".
¡Me ha gustado mucho, muchísimo! Me encanta la forma de escribir de esta autora, tan sencilla, contándote la vida cotidiana sin que por ello dejes de estar pendiente de lo que dice. La parte en que está con su familia y conoce también a lady Kentallen, una amiga de Laura, es extremadamente bucólica y sencilla parece un remanso de paz. Pero cuando comienza a interesarse por la investigación y coge carrerilla comienza la tensión y poco a poco te lleva hasta un final medio esperado, pero también inesperado al tiempo,
Las descripciones son maravillosas, y eso que yo no soy mucho de descripciones como se pongan muy pesados me aburren, pero ella te hace sentir el ambiente triste, gélido, ventoso y brumoso en las ocasiones en que esto ocurre como si estuvieras ahí.
Me gusta mucho como llega a descubrir lo ocurrido, sus pesquisas, conocer a un amigo del muerto y compartir con él sus deducciones. Y me parece una genialidad como llegamos a conocer profundamente el carácter del muerto a pesar de realmente no aparezca en la novela.
Y como siempre con esta mujer es una novela policíaca diferente, con un Alan Grant vulnerable al inicio de la historia, que va superando poco a poco sus problemas precisamente por la relación con su trabajo.
En definitiva, otra más de las novelas de Tey que me parecen una maravilla, y si tuviera que decidir no podría hacer un ranking de sus novelas ya que cada una de ellas tiene una connotación diferente.



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