La ajorca de oro / Gustavo Adolfo Bécquer. — Formato digital.
Anabel propuso esta
breve lectura para sus Lecturas junto al fuego. Yo leía a Bécquer cuando
era adolescente, me gustaba tanto sus Rimas
como sus Leyendas. Con estas me
acojonaba más. Así que cuando Anabel propuso esta lectura me gustó. Quería
volver a leerla y comprobar mis impresiones después de esta lectura.
(Por cierto, y, por
si os lo preguntáis, sí he vuelto a cambiar el campo que va detrás del título,
he querido reivindicar nuestro propio idioma…)
Sinopsis oficial:
Una de las famosas
Leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer
Impresión personal:
La ajorca de oro es una de las
leyendas que escribió este gran poeta del Romanticismo español. Sus leyendas
son siempre relatos breves que
intentan llegar al lector en pocas palabras.
En La ajorca de oro vamos a encontrar todos
los elementos propios del Romanticismo español: amores intensos, sentimientos exaltados, misticismo, atracción por
lugares oscuros o melancólicos (en este caso será la sacralidad de una
iglesia por la noche). Y todo ello en tan solo unas pocas páginas.
En La ajorca de oro veremos cómo el amor apasionado de un joven por su dama
le lleva a realizar un acto en contra de sus principios, un acto sacrílego que le supondrá pagar un
precio insospechado.
Ya al comienzo de la narración comenzamos a ver esos toques de romanticismo cuando nos describe a la bella enamorada. Su belleza es sobrenatural y el amor de él es abarrotado y excesivo.
Vamos a encontrar
entre las primeras líneas algo que nos va a chirriar a nuestros ojos del siglo
XXI, y es que Bécquer va a hacer una descripción un tanto machista de la
enamorada, “Ella era caprichosa y extravagante, como todas las mujeres” … Pero,
creo que podremos perdonárselo teniendo en cuenta la época en la que fue
escrito…
Luego nos mostrará
la aflicción que tiene la joven
enamorada y deseo intenso de su corazón. Una petición que a nuestro
protagonista le horroriza y le pone
los pelos de punta, pero a la que al final acabará consintiendo.
Las descripciones
posteriores de la catedral de Toledo la realizarán en toda su belleza y majestuosidad para luego
contraponerla con la imagen que veremos de ella por la noche... ruidos, susurros, sollozos…
En fin, no quiero
contaros más porque lo importante llega al final de la narración y eso lo
tendréis que descubrir vosotros mismos si no lo conocéis ya.
En definitiva, una
leyenda breve, interesante, reflejo de su tiempo, con la que he disfrutado
mucho al leerla, pero que no ha conseguido ponerme los pelos de punta como
antes. ¿Conseguiría lo mismo la leyenda que más miedo me daba de joven: El monte de las ánimas?