Flush : biografía de un perro / Virginia Woolf ; traducción del inglés de Rafael Vázquez Zamora ; ilustraciones de Iratxe López Munaín. — 1ª ed. — Barcelona : Lumen, 2019. — 161 p. : il.col. ; 24 cm.
Tenía esta obra de Virginia Woolf desde que me la compré en la Feria del Libro de Madrid en 2019. Me apetecía mucho leerla pero no sabía en qué premisa del reto de Todos los clásicos grandes y pequeños III podía incluirla hasta que caí en la cuenta: Clásico de menos de 200 páginas.
Sinopsis oficial:
Flush es un cocker spaniel del más alto linaje, que además de estar dotado de todas las virtudes que establece el Spaniel Club para un ejemplar de abolengo posee el don de captar las emociones humanas. Con esas cualidades, y no siendo más que un cachorro, es regalado a la primera poetisa de Inglaterra, la brillante, la desventurada, la adorada Elizabeth Barrett, por quien rápidamente sentirá un amor incondicional, cuyo noviazgo con el poeta Robert Browning lo atormentará de celos, a quien seguirá hasta Italia para conocer la ebriedad de la libertad -y del libertinaje- y a cuyo lado envejecerá tras haber vivido la vida más plena que un perro jamás pudo soñar.A partir de la correspondencia de Elizabeth Barrett Browning, Virginia Woolf reconstruyó la biografía de su perro con viveza, rigor y una gran dosis de humor, logrando una de las novelas más encantadoras de la literatura contemporánea.
En esta novela Virginia Woolf se va a poner en la piel de un perro de raza spaniel que
fue el compañero de vida de la
escritora Elizabeth Barrett.
Yo no conocía a la escritora, y de hecho sigo sin conocerla bien salvo por este hecho concreto, pero parece que fue una gran poetisa inglesa que llegó a influir en Edgar A. Poe y Emily Dickinson.
Elizabeth Barrett se pasó la mayor parte de su vida recluida debido a su delicada salud y Flush fue su acompañante durante parte de ese tiempoLa novela comienza dándonos
una "clase magistral" sobre la raza spaniel, su origen,
etimología, su pertenencia un club selecto de razas de perros, para luego
darnos a conocer a Flush que se ha criado con una amiga de Elizabeth.
Al comprobar que su reclusión es muy austera decide regalarle a Flush para que le
haga compañía. Este, que ha crecido en el campo y se criado con mucha libertad le cuesta adaptarse a este mundo reducido
de la habitación de la enferma. Solo sale para un pequeño paseo diario.
Con el paso del tiempo la
señorita Barrett conocerá al señor Browning, otro escritor, con el que
acabará casándose y trasladándose a Italia. (No sé si esto se puede considerar
spoiler ya que si nos vamos a la biografía de la autora conoceremos estos
datos).
Lo importante de la novela es que vamos viendo la vida de Flush desde su punto de vista. Virginia
Woolf, como dije al principio, se pone en la piel de Flush y nos habla desde su
perspectiva. No es que Flush sea el narrador sino que el narrador omnisciente lo ve todo desde la perspectiva de Flush.
El libro tendrá momentos
tristes y momentos más alegres, todo documentado a través de las cartas que
la autora escribía a sus amigos y familiares, los hechos son
verídicos, la perspectiva es de Virginia.
Es un libro complicado
de escribir ya que no hay ni un solo diálogo en él, y yo creo que esto es
bastante meritorio. Aparte de que el estilo de la Woolf es muy peculiar,
escribe grandes párrafos sin apenas puntos entre las frases. No es complicado,
pero al principio cuesta un pelín hacerte a él. Una vez acostumbrado se hace
más fácil.
El libro va a recorrer
la vida de Flush desde sus orígenes hasta su final. Comprobaremos los
"celos" que le sobrevienen
cuando la señorita Barrett conozca al señor Browing, la libertad que conocerá en Italia y algún acontecimiento más que no
voy a nombrar para no contaros todo.
Me ha gustado mucho la obra, he sentido pena por Flush en
algunos momentos, me he alegrado por él en otros y me ha parecido un ejercicio
muy interesante que la autora le haya dado sentimientos a Flush. Una novela
deliciosa que conquistará el corazón de más de uno.