El halcón en la pueta / Elizabeth Peters ; traducción de Patricia Orts. — [Madrid] : Punto de lectura, 2002. — 571 p. ; 18 cm.
Esta es una novela que tengo desde hace veinte años. Supongo que la compré porque trataba sobre Egipto, aunque no fuera el Egipto antiguo, era de detectives y encima eran arqueólogos, ¿qué más se podía pedir? No recordaba mucho de la trama, a los personajes los recordaba un poco mejor, y me hubiera venido genial para mi propio reto Libros rescatados, pero como ya lo he completado este viene a engrosar la lista del reto egipcio de MH en la premisa, novela ambientada en el Egipto contemporáneo.
Sinopsis oficial:
Amelia y su familia vuelven a Egipto para la temporada arqueológica de 1911. No tardan mucho en verse envueltos en problemas cuando su joven amigo David es acusado de vender antigüedades falsas. Mientras Amelia y sus compañeros tratan de encontrar al verdadero culpable, aparece el cadáver de una americana en el fondo del pozo donde están llevando a cabo las excavaciones y una niña con misteriosos antecedentes hace estallar una crisis que amenaza con dividir la familia.
Amelia pondrá en marcha sus brillantes poderes de deducción, pero alguien la tiene en el punto de mira y está empezando a acercársele peligrosamente.
Impresión personal:
Amelia Peabody, protagonista y narradora de esta historia, es una mujer de armas tomar. La cabeza, con el permiso de su marido Radcliffe Emerson, de una familia formada por una mezcla multirracial de personajes. Su marido es conocido como Padre de las Maldiciones, en Egipto, por su carácter terrible e irascible que refuerza con grandes exabruptos. Su hijo Ramsés, en realidad su nombre es Walter Peabody Emerson; su hija adoptiva, Nefert Forth; su sobrina Lía, hija de un hermano de Emerson y casada con David Todros, nieto del reis (capataz) egipcio Abdullah, van a completar los protagonistas de esta historia en concreto. Aparte de los diversos amigos, reales y ficticios, que completan la historia.
Esta es una serie de novelas basada en las aventuras de Amelia, que comenzó con Amelia soltera y conociendo a Emerson y seguirá con su matrimonio y el crecimiento de la familia. En esta novela en concreto, Lía y David se han casado (ella una anglosajona y él egipcio católico copto) y están de luna de miel. Pero comienzan a aparecer una serie de falsificaciones egipcias que están relacionadas con David. Supuestamente está vendiendo piezas de la colección privada de su abuelo Abudullah.
La familia de Amelia quiere descubrir quién esta detrás de todo esto y al mismo tiempo proteger y ocultar esta información a David y a Lía, mientras están fuera, para no preocuparles.
Por otro lado, tendrán que hacer frente a una nueva excavación arqueológica en Zawyet el-Aram. cerca de El Cairo. Una pirámide del Reino Antiguo que no parece tener ningún atractivo para Reisner y por ello le ha cedido la concesión a Emerson.
En esta novela encontramos por tanto varios aspectos, uno detectivesco relacionado con la búsqueda de un falsificador de antigüedades, dispuesto a matar si es preciso; una parte romántica, relacionada con la relación entre los personajes más jóvenes y una parte arqueológica, relacionada con la excavación.
La autora, Elizabeth Peters, cuyo nombre real es Barbara G. Metz, tiene una grandísima base para la parte arqueológica ya que ella misma es doctora en Egiptología. Con esto no hace falta deciros que todo lo relacionado con Egipto, excavaciones arqueológicas y demás estará perfectamente documentado.
Por otro lado, para los amantes de la egiptología nos resultará curioso ver aparecer por estas páginas personas reales como; Howard Carter, amigo íntimo de los Emerson; Reisner, otro reputado egiptólogo y Maspero, director del Servicio de Antigüedades Egipcio, entre otros.
Aunque os he dicho que la historia está narrada por Amelia hay dos narradores más: uno omnisciente que nos va a reflejar lo ocurrido alrededor de Ramsés, el hijo de los Emerson y que se denomina Manuscrito H. Y un segundo narrador en primera persona, denominado Colección B, que son una serie de cartas que escribe Nefret a su amiga Lía, la prima de Ramsés. Esto nos servirá para conocer ciertos aspectos relacionados con estos personajes que no podríamos saber si la narradora es Amelia.
Para terminar de redondear la estructura de la novela los capítulos se inician con unas referencias extraídas de un libro escrito por un sobrino de Amelia, Percy Peabody. Un personaje malvado, engreído y prepotente que se cree el máximo exponente de caballero inglés. Estas referencias estarán plagadas de opiniones supremacistas y prepotentes de Percy.
Me gusta la historia y los personajes, estos con una clara personalidad para cada uno de ellos. Se puede identificar a cada uno perfectamente. Amelia se considera una persona de mente abierta, pero en algunas ocasiones se aprecian sus características de dama victoriana. Resulta divertido ver cómo para Amelia su marido es la perfección personificada. Guapo, altísimo, majestuoso, comprensivo... hasta sus defectos son "perfectos". No he podido evitar leer algunos pasajes con cierta ironía... Pongamos de ejemplo su llegada a Egipto en la que todos los egipcios saben quiénes son... (no es que los conozcan en una ciudad en concreto, no, en TODO Egipto..., modestia aparte, jeje...)
La historia está repleta de aventuras, descubrimientos, arqueología, amor, costumbrismo, se refleja muy bien el ambiente en el Egipto de inicios del siglo XX y aunque en un momento dado llegas a descubrir quién es el malvado de esta historia, llega a ser evidente por un hecho en concreto, la novela es muy entretenida, edificante y divertida.
Por otro lado, deciros que yo no he apreciado, en esta novela en concreto, las dotes de Amelia como investigadora, es la que dirige el cotarro, pero no he visto grandes deducciones por su parte.
Muy recomendable si te encanta Egipto y sus joyas arqueológicas.































