La Ciudad Justa / Jo Walton ; traducido por Blanca Rodríguez.
— [Oviedo] : Duermevela ediciones, 2021. — 464 p. : 21 cm.
Este libro lo terminé de leer el penúltimo día del año
pasado, así que debería estar entre sus lecturas (de hecho en mi propio
registro en papel figura ahí). Pero la reseña no la pude realizar hasta este
año, así que entra como la primera reseña de 2022. Y es una muy buena lectura.
Sinopsis oficial:
Atenea, diosa griega de la sabiduría, ha dado vida a la República de Platón en una isla perdida del Mediterráneo. Allí reúne a filósofos de todas las épocas, niños que fueron esclavos y robots encargados del trabajo duro. En La Ciudad Justa, Simmea, una niña brillante, demostrará todo su potencial; Maia, una antigua dama victoriana, deberá encontrar su verdadero lugar y Apolo comprenderá por fin el valor de la vida humana. En esta ciudad de las ideas y el conocimiento todos se esforzarán por alcanzar la excelencia siguiendo al pie de la letra las palabras de Platón? Todo, menos Sócrates, que hará las preguntas que nadie quiere responder.
Impresión personal:
Esta novela comienza
de una manera muy interesante. Apolo y Atenea mantienen una conversación
sobre la voluntad, o en este caso,
respetar el deseo de la otra persona. Apolo, como dios del amor, siempre
persigue a las ninfas para copular con ellas y se extraña que Dafne prefiera
convertirse en árbol que copular con él. La conversación con Atenea le abre los
ojos...
Esta será la introducción de la historia ya que Atenea le
cuenta que va a hacer realidad la Ciudad
Justa que describe Platón en La
República.
Para ello construirá
la ciudad en la isla de Tera, isla que explotará en un momento dado de la Historia
con lo cual el experimento no afectará al futuro de ninguna civilización, y
llevará a ella a toda aquella persona que le haya rezado a ella, Atenea, para
conocer mejor La República.
Estos personajes que le rezan serán los llamados patrones y será los encargados de educar a los diez
mil ochenta niños de diez años que van a seleccionar para poder recrear La
Ciudad Justa. Entre estos patrones encontraremos a Cicerón, Pico della Mirandola,
una dama victoriana, mujeres del siglo XX, y también al propio Sócrates.
Los niños serán
reclutados entre esclavos de distintas épocas de la antigüedad, todos ellos con diez
años y serán educados en la filosofía platónica para alcanzar la
"excelencia" o (areté griega). Es decir, conseguir llegar a la mejor
versión de ti mismo.
Para ayudarles en los trabajos más duros de la ciudad
Atenea les proporcionará autómatas de
los siglos más recientes para que realicen estas tareas.
Apolo y Atenea también
van a participar del experimento. Lo que ocurre es que Apolo dejará sus poderes en el Leto,
mientras que Atenea seguirá siendo una Diosa con todos sus poderes.
Esta es una novela muy interesante, muy intensa. Veremos
reflexiones filosóficas relacionadas con la Ciudad Justa de Platón que, aunque
no lo parezca, no llegará a abrumarnos. Encontraremos también esos pequeños
viajes temporales para atraer a los humanos que vendrán de otros tiempos.
La novela estará narrada
en primera persona por diversos personajes: Apolo, Simmea (una de las niñas
esclavas que será partícipes de la Ciudad Justa) y Maya (la dama victoriana que
será una de los patronos). Cada uno de ellos nos dará una visión diferente de
la Ciudad Justa. Con Maya llegaremos a conocer cómo se inicia el experimento, con Simmea comprobaremos la evolución de la ciudad y Apolo,
bueno de Apolo no quiero contar mucho porque será un personaje muy interesante.
Los personajes son todos magníficos, con unos caracteres muy peculiares y una evolución en
la mayoría de ellos muy atrayente. Simmea será la mejor asuma el ideal de la Ciudad Justa y de intentar llegar a esa
"excelencia" que se les exige a pesar de los impedimentos que les
ponen por el camino.
Sócrates es un personaje magnífico y me ha encantado lo bien que lo ha reflejado la
autora en la novela. Ese carácter inquisitivo (toca pelotas, que diríamos
ahora) que tiene, ese plantearse todo y no dar nada por hecho, ese carácter que
le hará morir en su época en Atenas, le hará, también aquí, ser un personaje
incómodo.
En definitiva, una
novela magnífica, con interesantes reflexiones filosóficas que no se hacen
pesadas, con unos personajes muy llamativos y carismáticos y una historia que
te hace reflexionar.
Maravillosa.