El testigo mudo / Agatha Christie. — [Barcelona] : Editorial Molino, 1998. — 285 p. ; 18cm.
Este año estoy que
me salgo, otra nueva novela de Agatha para mi Reto personal de leer sus obras
en orden. Esta vez volvemos nuevamente con Poirot y con la última aparición de
Hastings que al que no volveremos a ver hasta la última novela de Poirot:
Telón. Esta es otra de las cosas de las que te das cuenta cuando lees las
novelas en orden…
Sinopsis oficial:
La señorita Arundell es una acaudalada anciana solterona a quien sus sobrinos desean ver muerta para poder desahogarse de sus apremios económicos. Cuando sufre un accidente al caer por las escaleras, todos lo achacan a la pelotita de goma dejada por Bob, su perro. Pero la anciana desconfía, y piensa que han tratado de asesinarla. El 17 de abril escribe una carta a Poirot solicitando su ayuda, pero este no la recibe, misteriosamente, hasta el 28 de junio. Para ese entonces, la señorita Arundell ha sido asesinada, y el único testigo del crimen es Bob, su querida mascota.
Opinión personal:
Emily Arundell es
una anciana solterona que vive con una señorita de compañía, Miss Lawson,
mientras sus sobrinos están a la espera de recibir la herencia que le
corresponde.
La historia comienza con un narrador omnisciente para los primeros cuatro o cinco capítulos, acontecimientos que no pueden ser narrados por Hastings ya que no los ha vivido. En la primera línea ya se nos dice que la muerte de Emily Arundell fue el uno de mayo… Y en una retrospectiva iremos conociendo los acontecimientos anteriores a la muerte de Emily.
Posteriormente la
entrada de Poirot en el caso se verá justificada al recibir este una carta de
la muerta que le causa gran incertidumbre ya que está fechada dos meses antes
de la recepción de la misma. Cuando acuden a la casa para ver a la interfecta
se enteran de su muerte. En este caso muerte natural. Hastings será un
escéptico ante la insistencia de Poirot de que algo huele mal en este caso.
Después de unas
cuantas entrevistas con las personas pertinentes se va perfilando mucho mejor
la situación.
En este caso el
testigo mudo del título va a ser el perro Bob, compañero de Miss Arundell, pero
cuál va a ser su papel en la historia no os lo voy a contar.
Tengo que deciros
que nuevamente me ha vuelto a engañar la “tita” Agatha, porque, a pesar de ser
una novela que habré releído varias veces, no recordaba quién era el culpable y
mis sospechas se han dirigido siempre hacia el lado incorrecto.
Y como siempre os voy contar las curiosidades que me han saltado a la vista según leía esta novela,
Hastings se compara aon Watson, al principio de su narración, cuando deduce que una de las cartas que ha recibido Poirot le causa estupefacción; aunque en este caso Poirot llega a equipararlo con Holmes. Me resulta curioso ver que ya en época de Agatha estos personajes eran famosos...
Durante una conversación se menciona un viaje que Poirot ha realizado a Oriente, concretamente Siria e Irán, esto, por supuesto está relacionado con Asesinato en Mesopotamia. Y siguiendo esta línea se hace mención de otros personajes que ha conocido Poirot: Norman Gale de Muerte en las nubes, Evelyn Howards de El misterioso caso de Styles (su primera novela), el doctor Sheppard de El asesinato de Roger Ackroyd y Knigton el secretario de Van Aldin de El misterio del tren azul.
Y finalmente veremos aparecer, creo que por primera vez, a Georges el criado de Poirot. Y con estas termino la parte de las curiosidades. Como veis creo que podríamos decir que eso del famoso cameo de Hitchock en sus películas ya lo comenzó a hacer Agatha con sus personajes y sus novelas.
En definitiva, una novela, que a pesar de haberla releído muchas veces, ha vuelto a "confundirme". Espero que vosotros descubráis quién es el asesin@.
LEER SOLO SI HABÉIS LEIDO LA NOVELA (son pequeños datos para ver si conseguimos desvelar la forma de trabajar de Agatha)
Año de publicación: 1937
Detective
protagonista: Poirot y Hastings
Victima/s: Emily
Arundell, Bella Tanios
Asesino: Bella
Tanios
Móvil: la herencia,
el vil dinero
Modus operandi:
introducir fósforo en una cápsula que solía tomar todas las noches para su afección
de hígado. Suicidio en el caso de ella misma
Coartada: estaría
lejos en el momento de tomar la cápsula




























