No hace falta que os reitere lo que me gusta este autor y me da pena leerle porque significa que voy acercándome al final... Menos mal que todavía me queda más de una docena por leer, pero ya me parecen pocos.
Sinopsis oficial:
Impresión personal:
Este es el segundo libro del arco de Tiffanay Dolorido una pequeña bruja que vive en La Caliza, una zona donde, se supone, no se suelen dar las brujas. Pero la abuela Dolorido se encargaba de recordar a las cosas su nombre, recordaba a las montañas cómo se llamaban, a las ovejas., etc. si eso no es ser una bruja en el Mundodisco...
La señorita Cabal se dedica a cuidar a la gente que vive cerca de ella, como el señor Tejetodo, que es muy mayor y que oculta un cofre con monedas de cobre debajo de su cama y que deben revisar cada vez que van a verle. O cuidar de una joven mamá que está a punto de dar a luz... Cosas que a Tiffany no le parecen muy "brujeriles".
Pero cuando un mal antiguo e incontrolable busca poseer al alguien fuerte y poderoso se acaba fijando en Tiffany con lo cual todo empezará a revolucionarse.
Este me ha gustado menos que el anterior. He encontrado menos presencia de Pratchett que nunca, me han faltado sarcasmos e ironías de esas tan típicas del autor. Además Pratchett siempre coloca un trasfondo a la historia principal, una relación con algún cuento o cultura popular o conocida o alguna crítica a la sociedad y en este caso me ha costado encontrarla.
Además, el principio y el nudo de la historia me han resultado más simples, solo hacia el final, en los últimos capítulos, he vuelto a ver al Pratchett que esperaba. Menos mal que siguen haciendo su aparición los pequeños hombres libres (los Nac Mac Feegle) que son los que dan el toque más divertido a la historia.
Creo que en esta obra el autor ha querido recalcar el peligro de los deseos ocultos, el miedo incontrolado a todo en general, el problema de la muerte y su acceso a ella.
El personaje de Tiffany, que me gustó muchísimo en la primera novela y que siento que es como si fuera una pequeña Yaya Ceravieja, aquí se me desdibuja un tanto, menos mal que la recuperamos al final.
Yaya también tiene un papel protagonista en esta historia que hace que mejore un tanto, aunque al principio también observé una falta del típico carácter de este personaje.
Menos mal que los últimos capítulos remontan y, como decía anteriormente, tanto Tiffany como Yaya recuperan su carácter y su esencia y la historia acaba con un final más impresionante.
Tanto Anabel Samani, con la que he leído esta historia, como yo, hemos coincido en que este es un poco peor que el primero de este arco. Esperemos que el siguiente consiga recuperar al Patchett que conocemos. Aún así, os recomiendo la lectura de esta novela, porque Pratchett siempre merece la pena.

























