viernes, 11 de septiembre de 2026

El secreto de Sarah de Wilkie Collins


El secreto de Sarah / Wilkie Collins. — Formato digital.

Me ha costado empezar el nivel 3 del reto Todos los clásicos grandes y pequeños VII, o más bien la reseña porque tengo tres libros empezados para este nivel, pero ya os traigo el primero de ellos. Que cumple la premisa personaje principal con una profesión o empleo. 

Sinopsis oficial: 

Obra plagada de personajes impagables, El se­creto de Sarah es una investigación alrededor de un secreto celosamente guardado en una man­sión, la Torre de Porthgenna, de la que la don­cella Sarah Lesson huye el mismo día del fa­llecimiento de su señora. Quince años después, la existencia del secreto llega a oídos de Ro­sa­mond, en ese momento señora de Porth­gen­na, quien se empeñará en descubrirlo. Una vez más obra cumbre del misterio y la intriga.

Impresón personal:

Sarah Leeson está a la cabecera del lecho de muerte de su señora, cuando esta le pide papel para poder contar El Secreto que la abruma. Comienza a escribir, pero su debilidad puede con ella y le hace continuar a Sarah y una vez que ha terminado y firmado ambas, le hace jurar que no se llevara la carta si se va de la casa, ni lo destruirá, pero cuando va a obligarla a jurar que se lo entregará a su marido muere y Sarah aprovecha ese vacío para evitar entregar la carta al capitán Treverton. Así pues se va al ala norte de la casa, que está medio en ruinas y no está habitada y esconde la carta en la Habitación del Mirto. Después huye de la casa dejando allí al desconsolado viudo y una niña de cinco años.

Quince años después la hija del capitán Treverton, Romanond, se casa con Leonard Frankland, un joven al que conoce desde que eran pequeños después de su traslado desde su antigua casa, la torre de Portoghena. Leonard está ciego desde hace pocos años y Rosamond se convertirá en sus ojos. La torre de Portoghena ha sido adquirida por el padre de Leonard cuando el capitán decidió venderla por no volver a ella por los dolorosos recuerdos. 

Cuando se casan Lenny y Rosamond deciden rehabilitar el ala norte de la casa que al no haber estado habitada no proporcionará recuerdos dolorosos al capitán. Pero desafortunadamente el capitán acaba falleciendo y el proyecto aparcado. 

Poco después el matrimonio Frankland volverá a coincidir con Sarah, ahora llamada señora Jazeph, antigua doncella de la señora Treverton y ahora ama de llaves de una casa señorial. Con este "reencuentro" comenzará la intriga sobre la Habitación del Mirto y lo que hay en ella.

Me asombra cómo Collins puede recrear una novela con algo tan simple como un secreto escondido en una carta. Pero lo hace, y de maravilla, consiguiendo mantener la tensión hasta el último momento. 

Los personajes son fantásticos, otra de las habilidades del autor, la mayoría de ellos con un carácter firme y decidido, añadiendo, además, al matrimonio Frankland un sentido del honor y la honestidad muy desarrollado. En contrapartida, Sarah será el personaje que más sufre, su timidez, su dolor e inseguridad, le hacen estar en constante alerta y el secreto que guarda en su corazón acentúan esas características. Me ha encantado el tío Joseph, tío de Sarah, un viejecito alemán con un candor y una sencillez que deja desarmados a los más empáticos. Es un viejecito encantador.

En esta ocasión no hay un personaje malvado tan relevante como el conde Fosco o la señorita Gwilt, pero encontramos uno con características semejantes al final de la novela.

Como decía al inicio de la reseña, uno de los personajes es invidente, lo que me hace recordar a La pobre señorita Finch, que también lo era. Y me ha resultado curiosa esa reiteración.

El final me parece soberbio y acorde con el carácter de los personajes. Hay un tema con un retrato que no afecta mucho a la trama, pero que me hubiera gustado saber quién era. En fin, una novela muy recomendable.


viernes, 4 de septiembre de 2026

El misterio de Pale Horse de Agatha Cristie

El misterio de Pale Horse / Agatha Christie ; traducción, Ramón Margalef Llambrich. — Barcelona : Editorial Molino, 1982. — 254 p. ; 18 cm. — (Selección de oro ; 298)

Bueno pues aquí estoy nuevamente con un libro de tita Agatha para ir avanzando en mi reto personal. Esta vez el protagonista no va a ser ninguno de los detectives icónicos de esta autora. 

Sinopsis oficial:

El historiador Mark Easterbrook se ve envuelto en una compleja historia de muertes aparentemente naturales con un elemento común: los nombres de los fallecidos constaban en una lista escrita por el reverendo Gorman la noche en que fue asesinado. Mark y su amiga y escritora de novelas policíacas, Ariadne Oliver, participan en una fiesta tras la cual tienen la oportunidad de conocer The Pale Horse, una misteriosa mansión que en el pasado fue una posada y donde actualmente viven tres extrañas mujeres que organizan sesiones de espiritismo y hechicería. Mark conoce allí al Señor Venables, quien ha sido identificado por el farmacéutico del pueblo como el hombre que seguía al reverendo Gorman la noche de su fallecimiento.

¿Es posible que la lista del reverendo guarde alguna conexión con las tres mujeres y con Pale Horse? Mark deberá encargarse del caso y detener al asesino antes de que el siguiente nombre de la lista sea eliminado.

Impresión personal: 

Pues como os decía al comienzo de la reseña, en esta ocasión el protagonista y principal narrador será Mark Easterbrook, amigo de nuestra querida Ariadne Oliver. Habrá algunos capítulos en los que la narración será a cargo de un narrador omnisciente ya que Mark no estaba presente.

Mark es escritor e historiador y debido a una serie de circunstancias casuales se verá envuelto en la investigación de un caso extraño relacionado con la brujería y las nuevas ciencias pseudocientíficas.

Nuestro protagonista está en un bar en Chelsea cuando es testigo de una disputa entre dos jóvenes mujeres, llegando una de ellas a arrancarle mechones de pelo. Posteriormente Mark se enterará por los periódicos de que la joven ha muerto debido a una enfermedad. Posteriormente, durante una tarde con unos amigos y durante una conversación informal una de las personas presentes en la conversación, Poppy una joven de pocas luces, menciona de pasada que si quieres deshacerte de alguien puedes acudir a Pale Horse. Y finalmente Easterbrook acabará en dicha casa gracias a la intervención de su prima Rhoda. 

En dicha casa viven tres mujeres que se precian de relacionarse con la brujería y las artes oscuras, una de ellas es una medium, la otra una bruja y la tercera presume de que se puede "convencer" a alguien para que se muera, ya que todos tenemos ese afán dentro de nosotros.

Cuando Mark se entera de la muerte del padre Gorman que había asistido a la confesión de una feligresa y le ´dicen que se encontró en su zapato una lista con una serie de nombres (entre ellos el de su madrina) y se comprueba que algunos de ellos han muerto por enfermedad, Mark no puede evitar pensar que algo oscuro está ocurriendo.

Así pues Mark con la ayuda de Ginger ingeniarán un plan para intentar conocer todo lo relacionado con Pale Horse.

Bien, tengo que comentaros que otra vez Agatha me la ha vuelto a meter, al principio no recordaba mucho de esta historia, pero luego poco a poco he ido recordando ciertos detalles y aunque en general lo he recordado todo, no he acertado con el asesino... 

Esta es una novela un tanto diferente ya que el inicio es un poco lento y le cuesta un poco entrar en materia. Además al tratar un tema como la posibilidad de matar a distancia, mediante brujería u ondas electromagnéticas le aporta un toque diferente a lo que estamos acostumbrados con ella. Y todo lo que rodea al caso, no puedo entra mucho en detalle, es también una idea bastante original por parte de la autora.

En cuestión de curiosidades al aparecer Ariadne encontramos perlas en las que Agatha nos va a dejar plasmada su opinión sobre lo relacionado con la escritura y su forma de enfrentarse a ella. Así por ejemplo le comenta a Mark que a la hora de seleccionar el método de asesinato para sus novelas le gusta sobre todo, el veneno, las armas contundentes, "pero nada de armas de fuego, siempre que puedo" y eso es algo que se puede observar muy bien en la obra de la Christie.

También hace mención del problema que tuvo en El templete de Nasse House, cuando le pidieron que inventara un crimen, y esto lo hace cuando Mark le pide que acuda a una fiesta que se organiza en el pueblo donde vive su prima Rhoda, en la que quieren que acuda.

Y una curiosidad que me ha saltado a los ojos es que Agatha en los años sesenta comente que los electrodomésticos "tan familiares y cotidianos, como lavadoras, frigoríficos, exprimidores... " puedan rebelarse contra nosotros. Me imagino que para una persona que vivió el final de la época victoriana estos artefactos le parecerían tan extraños como a nosotros la Inteligencia Artificial actualmente.

En definitiva, una historia diferente, ya es sabido que Agatha siempre intantaba buscar la originalidad para sus obras, os va a sorprender.


Antes de terminar tengo que hacer un apunte. Generalmente la editorial Molino no se preciaba por su buenas traducciones, pero en esta ocasión la verdad es que un horror, tuve que coger prestado la edición digital para ir comparando. Aunque también tengo que decir que esta tampoco estaba muy fina. Menos mal que entre las dos puede captar bien las cosas.

Y como siempre, a partir de aquí lo que va debajo de los gatitos es spoiler.





Año de publicación: 1961

Narrador: en su mayor parte Mark Easterbrook

Detective: el mismo, y el inspector Lejeune

Víctima/s: el padre Gorman, lady Hesket-Dubois, Mary Delafontaine, Jessie Davis, y alguno más, los de la lista del padre Gorman

Asesino/s: una organización criminal dirigida por el farmacéutico Osborne, que tiene como aliados al abogado Bradley, a Thyra Grey, Sibil Stamfodis, Bella Webb

Móvil: el dinero que consiguen cuando son "contratados" para matar a alguien

Modus operandi: unas mujeres entrevistan a las víctimas para saber sus hábitos y posteriormente la organización introduce un producto que contiene talio, por ello todos mueren por enfermedad.

Coartada: no tiene un motivo directo para matar a los implicados y al no tener relación unos con otros  la responsabilidad se comparte entre los diferentes componentes