El secreto de Sarah / Wilkie Collins. — Formato digital.
Sinopsis oficial:
Obra plagada de personajes impagables, El secreto de Sarah es una investigación alrededor de un secreto celosamente guardado en una mansión, la Torre de Porthgenna, de la que la doncella Sarah Lesson huye el mismo día del fallecimiento de su señora. Quince años después, la existencia del secreto llega a oídos de Rosamond, en ese momento señora de Porthgenna, quien se empeñará en descubrirlo. Una vez más obra cumbre del misterio y la intriga.Impresón personal:
Sarah Leeson está a la cabecera del lecho de muerte de su señora, cuando esta le pide papel para poder contar El Secreto que la abruma. Comienza a escribir, pero su debilidad puede con ella y le hace continuar a Sarah y una vez que ha terminado y firmado ambas, le hace jurar que no se llevara la carta si se va de la casa, ni lo destruirá, pero cuando va a obligarla a jurar que se lo entregará a su marido muere y Sarah aprovecha ese vacío para evitar entregar la carta al capitán Treverton. Así pues se va al ala norte de la casa, que está medio en ruinas y no está habitada y esconde la carta en la Habitación del Mirto. Después huye de la casa dejando allí al desconsolado viudo y una niña de cinco años.
Quince años después la hija del capitán Treverton, Romanond, se casa con Leonard Frankland, un joven al que conoce desde que eran pequeños después de su traslado desde su antigua casa, la torre de Portoghena. Leonard está ciego desde hace pocos años y Rosamond se convertirá en sus ojos. La torre de Portoghena ha sido adquirida por el padre de Leonard cuando el capitán decidió venderla por no volver a ella por los dolorosos recuerdos.
Cuando se casan Lenny y Rosamond deciden rehabilitar el ala norte de la casa que al no haber estado habitada no proporcionará recuerdos dolorosos al capitán. Pero desafortunadamente el capitán acaba falleciendo y el proyecto aparcado.
Poco después el matrimonio Frankland volverá a coincidir con Sarah, ahora llamada señora Jazeph, antigua doncella de la señora Treverton y ahora ama de llaves de una casa señorial. Con este "reencuentro" comenzará la intriga sobre la Habitación del Mirto y lo que hay en ella.
Me asombra cómo Collins puede recrear una novela con algo tan simple como un secreto escondido en una carta. Pero lo hace, y de maravilla, consiguiendo mantener la tensión hasta el último momento.
Los personajes son fantásticos, otra de las habilidades del autor, la mayoría de ellos con un carácter firme y decidido, añadiendo, además, al matrimonio Frankland un sentido del honor y la honestidad muy desarrollado. En contrapartida, Sarah será el personaje que más sufre, su timidez, su dolor e inseguridad, le hacen estar en constante alerta y el secreto que guarda en su corazón acentúan esas características. Me ha encantado el tío Joseph, tío de Sarah, un viejecito alemán con un candor y una sencillez que deja desarmados a los más empáticos. Es un viejecito encantador.
En esta ocasión no hay un personaje malvado tan relevante como el conde Fosco o la señorita Gwilt, pero encontramos uno con características semejantes al final de la novela.
Como decía al inicio de la reseña, uno de los personajes es invidente, lo que me hace recordar a La pobre señorita Finch, que también lo era. Y me ha resultado curiosa esa reiteración.
El final me parece soberbio y acorde con el carácter de los personajes. Hay un tema con un retrato que no afecta mucho a la trama, pero que me hubiera gustado saber quién era. En fin, una novela muy recomendable.



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